DIAGNÓSTICO DE UN LUGAR
...realizar el estudio energético de tu espacio vital...

   La medicina del hábitat se llama así porque todas las influencias que alteran un espacio vital pueden ser estudiadas y diagnosticadas, por lo tanto pueden también ser corregidas, tratadas y sanadas.

  La existencia de un espacio armónico, saludable y expansivo, depende de que existan varios factores simultáneos en aquel lugar. Esta nueva visión integral del hábitat contempla, como hemos dicho, muchos factores de influencia, como por ejemplo: la inadecuación del esquema energético del feng shui a la funcionalidad de un espacio; o la radiación del subsuelo terrestre y las geopatías; o el cromatismo de sus interiores y la luminosidad natural y/o artificial de cada espacio; o la carga de imágenes y de toda la simbología de aquel lugar; o la psicología, peculiaridades propias o alteraciones psicoemocionales de los habitantes; o las tecnopatías o toxicidad procedente de la tecnología humana y las telecomunicaciones; o los campos mórficos, funcionales y estructurales, o códigos de información del espacio; o la cultura y costumbres de cada usuario del lugar... y mucho más.

   Lo que diagnosticamos (y luego corregimos) los asesores de FSI o expertos en medicina del hábitat, son las múltiples formas con las que se expresa la energía, y eso incluye las interacciones clásicas del Feng Shui, el yin y el yang y sus múltiples expresiones, las influencias del cromatismo y la luz, las mil y una influencias de la energía electromagnética, ya sea natural o artificial, toda la carga psicoemocional que pueda concentrarse en un lugar, así como los campos energéticos que desprende cada imagen, la simbología, la iconografía y todo lo que cuelga en nuestras paredes que emite siempre información, ondas de forma y color, pues cualquier cosa estética no es en ningún caso estática sino dinámica y energética.
  
   Diagnosticar cuáles son las carencias y las alteraciones energéticas, requiere una atenta lectura energética profesional y una gran sensibilidad del terapeuta o analista de FSI. Generalmente el buen terapeuta emplea en primer lugar su capacidad de observación pormenorizada de todas las alteraciones visibles, pero también emplea la radiestesia médica imparcial y el pulso arterial con el fin de detectar las energías sutiles y su adecuada reubicación, siendo ésta una materia terapéutica en la que previamente ha sido formado y educado de forma profesional. Cuando te interese un asesoramiento personalizado, infórmate en el apartado CONTACTO de esta web.

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